Fui creciendo, y la verdad, no entendía como a la gente le podía gustar tanto jugar, y todavía menos, ver partidos de fútbol.
Pensé eso durante mucho tiempo, hasta que un día por casualidad encontré un película muy recomendable: Unidos por un sueño. Hacía mucho que una película no me conmovía tanto, es perfecta, y que queréis que os diga, al verla, dan muchísimas ganas de jugar al fútbol.
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