sábado, 29 de diciembre de 2012

Broken promises.

Una vez, una niña pequeñita pelirroja, con rizos, ojos oscuros y sonrisa inconfundible, se dio cuenta de que los reyes magos existían de verdad. Los vio por la noche marcharse hacia la ventana de su cocina, en la cuál tendrían sus camellos repletos de regalos y felicidad.
Estaba segura de que no era un sueño o una ilusión. La mente no suele engañar aunque el corazón lo haga.

Volvió a creer, en el Ratoncito Pérez, en Papa Noel, en los grandes "Reyes Magos".

Aunque nunca más en las personas.

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